Comparto el artículo publicado en diario16.
Todos, en mayor o menor medida, soñamos. Aspiramos a alcanzar nuestros objetivos y dirigimos nuestras acciones hacia su consecución. Nos gusta sentir que avanzamos, porque la promesa del éxito es embriagadora. Sin embargo, la decepcionante sensación de ‘quiero ser mar, solo consigo espuma’, que de manera tan hermosa reflejó Manolo Tena en una de sus canciones, se presenta con más frecuencia de la que quisiéramos.
Puedes leerlo completo siguiendo el link








