
Os dejo la entrevista que ha publicado Nueva Tribuna en la que se abordan cuestiones como la utilización de las palabras como armas de persuasión y manipulación, la importancia del silencio como espacio seguro frente al ruido en el que estamos expuestos continuamente.
Para abrir boca comparto una pizca, si queréis leer la entrevista completa, seguir el link que aparece al final del post.
P: ¿Qué puede más un silencio o una palabra, o cada forma es necesaria dependiendo de la circunstancia?
R: Tanto el silencio como la palabra son formas plenamente válidas de comunicación. El silencio, aunque a veces incomode, es sumamente poderoso: no es vacío, sino un espacio cargado de significado, capaz de transmitir, consolar, apoyar y reconfortar. Compartir un silencio se convierte en una forma de comunicación profunda y sincera que no admite disfraces ni máscaras. En él nos mostramos auténticos, nos rendimos y permitimos que algo nuevo y verdadero pueda surgir. Precisamente por eso, a las personas a las que la rendición les hace sentir vulnerables, les resulta tan incómodo. Por tanto, la diferencia esencial radica en que, mientras el silencio revela, las palabras pueden ocultar, y esa dualidad le otorga a cada uno su singular y poderosa función en la comunicación.







